domingo, 3 de noviembre de 2013

Esperar

Si nos dieran un cupón por un premio en donde marcaramos cada momento en el que esperaramos, creo que ya habríamos ganado el premio!

¿Saben por qué?
Porque son tantos los momentos de espera en la vida, que para mi, no tienen final.

Es curioso, de verdad que sí.
El esperar es un arte en donde practicas muchas técnicas tácitas que aprendiste durante toda tu vida. Técnicas que quizás nacieron contigo; el detalle esta en que no fueron colocadas en práctica porque no hubo momento antes del que actualmente estás esperando y, aprendiendo a esperar.

Un poco enredado eso último que escribí, pero lo voy a explicar:

Desde muy pequeños desarrollamos sentidos y reflejos de espera, por ejemplo, el llanto de un bebé es el momento de desesperación para advertir, informar y comunicarle al mundo que tiene hambre!!!
La resolución al problema: Una madre abnegada y responsable escucha a su hijo y lo alimenta.

Justamente, a éste punto quería llegar.
Nuestra espera va a terminar en un momento dado, es lo natural.

El problema esta en el cómo demostramos nuestra desesperación ante tanta espera.
En el si tiramos la toalla y nos rendimos, o en el si decidimos llorar hasta ser escuchados.

El llorar no necesariamente debe ser literal. A veces el llanto es tan silencioso que la espera se hace eterna porque no te sientes escuchado, pero eso no quiere decir que no sufras mientras esperas y no esperes que entiendan tu silencio.

Tal cual como dije al principio, el esperar es un arte.



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Y ésta, soy yo!

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