sábado, 27 de julio de 2013

27/07


27 de julio del 2013, es el día Nro. 208 de este año, es sábado, séptimo día de la semana 30 y para muchos, un día común… ¡un día más!

Les cuento, para mí los 27/07, no son un día ordinario, al revés, desde hace 4 años, cada 27/07 se definen como “un día muy deseado y esperado”.

Quizás ustedes se pregunten, ¿Qué le habrá pasado el 27 de julio?

Nada malo, no se asusten, simplemente amo ese día, y creo que hace 19 años fue testigo de un nacimiento único en la historia. En 1994, ese día, nació un ser que para mí, es MUY IMPORTANTE.
Alguien que de verdad no tiene repetición ni nadie que se le parezca. Yo estoy segura que este tipo de personas vienen contaditas a la tierra, es algo así como que Dios escogió con mucha dedicación su nacimiento y su vida, más que traerlos al mundo, lo que hizo fue darles un regalo a los demás que ya habían nacido. 
Sin duda alguna, nosotros, los demás, somos los afortunados de que regalos como estos sean los que viven en nuestra vida y de que podamos conocerlos y decir que los amamos.

Les confieso algo, hace 4 años yo ni sabía que este “ser” existía, es más, ni me imaginaba que yo llegaría a conocerlo. Resumiéndoles un poquito la historia y haciendo el cuento corto, mi primera impresión de este ser fue interesantísima, muy torcida realmente. Poco a poco fueron pasando los días y era distinto, nos fuimos conociendo y compartiendo a un punto tal que nadie imaginaria! Resulta que pasaron tantas cosas que me permitieron ver en esa persona un mundo distinto al que yo había imaginado la primera vez que lo vi.

 Efectivamente, las apariencias engañan.


Descubrí la liga entre lo sensible y lo rudo de alguien, la unión entre la terquedad y la razón, la diferencia entre el sentirte apoyado por alguien y el sentir que ese alguien siempre está ahí...
Creo que el mejor concepto que le puedo dar a todo lo que descubrí, fue el conocer a alguien que era GENTE, alguien capaz de ver tus virtudes y tus errores, tus flaquezas y tus triunfos, alguien con la que puedes reír hasta llorar y llorar hasta poder reír… simplemente alguien digno de llamarlo tu amigo.

Este ser, me atrevo a decir que es el amigo que siempre soñé y nunca tuve, y ahora que lo tengo, no lo quiero soltar. Mi única esperanza es que Dios me permita seguirlo llamando así, mi amigo, que me dé la dicha y la oportunidad de seguir amándolo y cruzar aeropuertos para poder verlo.

Créanme, todas estas palabras que escribí quedan cortas para lo que de verdad quiero decir, pero estoy netamente segura que se entendió lo que quería decir.
Esta historia no tiene fin, y creo que adelantarse a los hechos es un error, ¡pero en el demostrar la fe y el amor que tienes sobre algo y sobre alguien, es donde está el detalle!

¡Feliz cumpleaños negro! Este es uno más de muchos! Te amo y Te extraño...




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Y ésta, soy yo!

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