Impotencia de no estar en el lugar en donde naciste, defendiendo lo que creíste, defendiendo lo que tus padres y abuelos vivieron.
Defendiendo lo que es tuyo.
Impotencia de no poder estar comunicado de lo que esta pasando en tu país.
Impotencia de ver la injusticia, la violación de los derechos humanos, la desidia, la mala dirigencia política, el desinterés en los demás, la desmoralización de los valores que como nación se formo durante años, meses, días, horas.
Impotencia de sentir en todo un país la tristeza tácita que se respira, se siente, se ve, se comparte, se infunde.
Impotencia de ver que las redes sociales gritan diciendo lo que los periódicos, canales de televisión y radio callan por obligación y no por que quieren.
Impotencia de ver la ceguera inútil en personas que son de tu misma nacionalidad, que vivieron lo mismo que tú y que en un punto de la historia jugaron dominó juntos.
Impotencia de niños sin comida, simplemente porque no hay como abastecer los anaqueles en los mercados.
Impotencia de ver muertes, heridos, golpeados, presos sin necesidad, sin ninguna acusación legal que les prohíba estar manifestando, simplemente presos por antojo de las autoridades.
Impotencia de sentir a un país dividido, yéndose en varios bandos.
Impotencia de vivir con miedo, con un nudo en la garganta porque no sabes que va a pasar.
Impotencia de ver liderazgos que van perdiendo fuerza.
Impotencia de ver estudiantes que aun están ciegos de lo que es defender su juventud y sus derechos.
Impotencia de ver a un presidente de una nación diciendo desajustes, disparates y colocando la constitución a como su lenguaje le da, y al como le da la gana ponerlo.
Impotencia de ver un país destruido, tu país.
Impotencia de estar aquí, y no estar allá.
Impotencia de recordar cada palabra de tú himno nacional y llorar como un bebé porque sabes que ninguna de esas palabras se esta cumpliendo.
Impotencia de ser un simple mortal, y así como todas esas cosas que me hace sentir impotente caigo en la conclusión de que solo Dios puede ayudarnos como país, pero así como confió en Dios, no escondo mi impotencia.
«Gloria al Bravo Pueblo »
Coro
Gloria al bravo pueblo
que el yugo lanzó,
la ley respetando,
la virtud y honor.
(I)
¡Abajo cadenas!
gritaba el señor,
y el pobre en su choza
libertad pidió.
A este santo nombre
tembló de pavor
el vil egoísmo
que otra vez triunfó.
(II)
Gritemos con brío:
¡Muera la opresión!
Compatriotas fieles,
la fuerza es la unión;
y desde el Empíreo
el Supremo Autor
un sublime aliento
al pueblo infundió.
(III)
Unida con lazos
que el cielo formó,
la América toda
existe en Nación;
y si el despotismo
levanta la voz,
seguid el ejemplo
que Caracas dio.
Gloria al bravo pueblo
que el yugo lanzó,
la ley respetando,
la virtud y honor.
(I)
¡Abajo cadenas!
gritaba el señor,
y el pobre en su choza
libertad pidió.
A este santo nombre
tembló de pavor
el vil egoísmo
que otra vez triunfó.
(II)
Gritemos con brío:
¡Muera la opresión!
Compatriotas fieles,
la fuerza es la unión;
y desde el Empíreo
el Supremo Autor
un sublime aliento
al pueblo infundió.
(III)
Unida con lazos
que el cielo formó,
la América toda
existe en Nación;
y si el despotismo
levanta la voz,
seguid el ejemplo
que Caracas dio.
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Impotencia flaca :/
ResponderEliminarHasta los que estamos aquí la sentimos!
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